El Bautismo Infantil: ¿Qué es y por qué es importante?

bautismo infantil

El bautismo infantil se practica en diversas denominaciones cristianas, como la católica, la ortodoxa, y algunas protestantes la anglicana, luterana y metodista.

Sin embargo, otras iglesias, como la bautista, la pentecostal y la adventista, rechazan el bautismo infantil por considerarlo una práctica sin apoyo bíblico, por eso en estas denominaciones solo bautizan a los adultos que pueden profesar su fe en Cristo de forma pública y consciente.

Ver también:

¿Qué es el bautismo infantil?

bautismo infantil

Pero ¿qué es exactamente el bautismo infantil? El bautismo infantil es una práctica muy antigua en la Iglesia cristiana. Hay evidencia histórica que muestra que se practicaba el bautismo de niños desde los primeros siglos del cristianismo.

Esta práctica surgió de la creencia de que el bautismo es necesario para la salvación y, por lo tanto, era importante bautizar a los niños lo antes posible para asegurarse de que recibieran este sacramento.

Por eso el Bautismo infantil es considerado como uno de los tres sacramentos de iniciación cristiana junto con la Eucaristía o primera comunión y la confession de pecados

Tras el bautismo, el niño es limpiado del pecado original e incorporado por la gracia de Dios en la comunidad de creyentes, y a la comunión de los santos (CIC 1213).

Además, el bautismo infantil les brinda a los niños las gracias necesarias para crecer en la vida espiritual como la virtud de la fe, la esperanza y la caridad.

Esto se debe a que el bautismo realmente infunde en el alma del creyente la gracia de Dios y no es solo un símbolo como creen los hermanos separados.

El bautismo infantil además implica que los padres y padrinos se comprometen a guiar al niño en el camino de la fe cristiana, y a educarlo según los principios y valores establecidos por la iglesia.

Orígenes del bautismo infantil

El origen del bautismo infantil es la Escritura misma, pero después de la era Apostólica, encontramos evidencia en los escritos de los teólogos y lideres cristianos primitivos.

Es un hecho histórico innegable que la Iglesia cristiana primitiva practicaba el bautismo de niños o bautismo infantil, y hasta la época de la Reforma protestante nunca hubo ninguna objeción a esta práctica.

“Él [Jesús] vino a salvar a todos a través de sí mismo; todos, digo, los que a través de él renacen en Dios: infantes, niños, jóvenes y ancianos. Por lo tanto, pasó por todas las edades, convirtiéndose en un infante para los infantes, santificando a los infantes; un niño para los niños, santificando a aquellos que están en esa edad… [para que] pueda ser el maestro perfecto en todas las cosas, perfecto no solo en cuanto a la exposición de la verdad, sino también en cuanto a la edad relativa” (Ireneo, Contra las herejías 2:22:4 [d.C. 189]).

“Bautizad primero a los niños, y si pueden hablar por sí mismos, que lo hagan. Si no, que hablen por ellos sus padres u otros parientes” ( Hipolito, Tradición Apostólica 21:16 [215 d.C.]).

Perspectiva en contra del bautismo infantil

bautismo de niños

El bautismo infantil se convirtió en una práctica controvertida durante la Reforma Protestante, con algunos reformadores, como Martín Lutero, apoyando su uso, y otros como Huldrych Zwingli, Ulrico de Hutten rechazando esta práctica. Estos reformadores argumentaron que el bautismo infantil no tiene base bíblica y no debería practicarse.

En la actualidad, hay varias denominaciones protestantes que son una rama del protestantismo que surgió durante la Reforma del siglo XVI que rechazan el bautismo infantil, como los menonitas, los amish, los hermanos en Cristo y los bautistas del séptimo día.

Los oponentes del bautismo infantil argumentan que la práctica carece de base bíblica, ya que el bautismo se menciona principalmente en relación con adultos que han aceptado la fe.

Según ellos, el bautismo debe ser una elección consciente y personal, no algo que se imponga a los niños y niñas. También argumentan que el bautismo infantil puede ser una barrera para el crecimiento espiritual, ya que los niños y niñas pueden no entender el significado del sacramento.

El teólogo presbiteriano R. C Sproul, escribe:

“En ningún lugar el Nuevo Testamento ordena explícitamente que los cristianos bauticen a sus hijos pequeños, pero, asimismo, no hay una prohibición explícita en el Nuevo Testamento contra el bautismo de niños. El Nuevo Testamento no da instrucciones explícitas sobre ninguna de las dos opciones, de manera que el caso a favor o en contra del bautismo de niños debe elaborarse a partir de inferencias e implicaciones extraídas del texto de la Escritura.” 1Sproul, R. C. ¿Qué es el bautismo?. Trad. Elvis Castro. vol. 11. Orlando, FL: Reformation Trust: A Division of Ligonier Ministries, 2015. Print. La Serie Preguntas Cruciales.

¿Por qué es importante el bautismo infantil?

Para los cristianos católicos, el bautismo es sumamente importante, pues como ya subrayamos con anterioridad, por medio del bautismo se borra el pecado original y se obtiene la gracia de Dios.

Escribe Santo Tomas:

“Sin el bautismo, el alma está privada de la gracia santificante, y por ende, de la plena comunión con Dios.2Suma Teología., III, q 68, a.9; Concilio de Florencia. Dz 1314; Concilio de Trento: Sesión VII.

Bautismo de infantes

Aquí hay otras de las razones para tener en cuenta de la importancia del bautismo:

  • Establece una relación con Dios

El bautismo establece una relación directa entre la persona y Dios. Desde el momento del bautismo, la persona es considerada un miembro de la iglesia y tiene derecho a recibir los demás, sacramentos y a participar en la vida de la comunidad de los creyentes.

  • Proporciona una base sólida para el crecimiento espiritual

El bautismo además de infundir la gracia santificante infunde las tres virtudes teologales, los dones del Espiritu Santo, y brinda al niño una oportunidad para desarrollar una fe sólida y a establecer una base para su crecimiento espiritual.

Al recibir el sacramento del bautismo, el niño se une a una comunidad de creyentes que puede guiarlo y apoyarlo a lo largo de su vida.

  • La limpieza del pecado original

El bautismo infantil logra la limpieza del pecado original. Debemos comprender que el pecado original es una realidad que nos afecta a todos y que el pecado original está bien constatado en la Escritura (Rom 5:12–21).

Nuestros primeros padres, Adán y Eva cometieron un pecado de desobediencia en el Jardín del Edén que nos afecta a todos. La consecuencia de este pecado fue la pérdida de la gracia santificante y la introducción del mal y la muerte en el mundo.

La Buena Nueva es que Jesucristo, el Hijo de Dios, vino al mundo para salvarnos del pecado y la muerte. Él nos liberó del pecado original y nos dio la posibilidad de recuperar la gracia santificante a través del bautismo.

  • Libra al niño del poder de los demonios

El sacramento también “libera del poder de las tinieblas y traslada al hombre al dominio de la libertad de los hijos de Dios” (CIC 1250).

Durante el rito del bautismo se realiza un exorcismo, que es una oración de liberación de la persona que va a ser bautizada, para que sea liberada del poder del pecado y del demonio.

  • El bautismo infunde los dones del Espíritu Santo en el alma del bautizado.

Los dones del Espíritu Santo son siete: sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios.

Cuando una persona es bautizada, recibe la gracia santificante, que es la vida de Dios en el alma. Los dones del Espíritu Santo son una manifestación de esa gracia, que capacita al bautizado para vivir una vida cristiana auténtica.

¿Cómo se lleva a cabo el bautismo infantil?

bautismo infantil

Antes del bautismo, los padres y padrinos suelen participar en una clase o preparación para el bautismo para asegurarse de que comprendan el significado y la importancia del sacramento.

Por eso se dice que el bautismo infantil no se administra sin fe, pero se trata de la fe de los padres, familiares y padrinos.

Durante la ceremonia del bautismo, el ministro de la iglesia pronuncia las palabras sagradas, y rocía agua bendita sobre la cabeza al niño, lo que simboliza la purificación del alma y el renacimiento espiritual.

El sacerdote o diácono unge al bautizado con óleo de los catecúmenos y luego con el santo crisma. Estos ungüentos simbolizan la fuerza y el poder de Dios que se derraman sobre el recién bautizado para que pueda resistir la tentación y vivir una vida llena del Espíritu Santo.

Luego se enciende una vela en el cirio pascual, que representa a Cristo resucitado. Esta vela se entrega a los padres o padrinos del niño bautizado como un símbolo de la luz de Cristo que ahora brilla en la vida del recién bautizado.

Los padrinos, que suelen ser miembros de la familia o amigos cercanos, se comprometen a guiar al niño en su fe y a ayudarlo a crecer espiritualmente.

Después del bautismo, el recién bautizado se viste con una prenda blanca, que simboliza la pureza y la nueva vida en Cristo. Esta prenda blanca es un recordatorio constante de la gracia recibida en el bautismo.

El Bautismo de niños es una bendición

Bautismo infantil en la biblia

Ninguna de las objeciones que hacen los hermanos separados contra el bautismo infantil es válida ni tiene apoyo en la Biblia, ni en la razon.

En primer lugar, la Biblia es clara que Dios no hace acepción de personas (Hch 10:34-35). Y la gracia de Dios es libre y gratis para todos, niños y adultos (Efe 2:8).

Ahoar, si los padres procuran los mejor para sus hijos desde pequeños, una cuna, ropa de bebé, las vacunas, la alimentación, el cariño etc. De la misma manera están obligados a proveer la parte espiritual.

En otras palabras, los papás suelen dar cosas buenas a sus hijos sin la necesidad del consentimiento de sus hijos, el bautismo es algo bueno, luego los padres deben darles el bautismo a sus hijos.

En efecto, los padres tienen la responsabilidad de dar lo mejor a sus hijos, incluso sin el consentimiento de ellos, en aras de su bienestar y desarrollo integral y espiritual.

En este sentido, la Sagrada Escritura nos enseña que, si los padres, siendo imperfectos y limitados, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más nuestro Padre celestial, que es perfecto y amoroso, dará cosas buenas a los que se las pidan! (Mateo 7:11).

Por eso en el bautismo se suele preguntar a los padres: “que piden para sus hijos” se suele responder la fe, porque en el bautismo se recibe virtud de la fe como un don que viene de Dios.

Conclusion

La justificación bíblica para el bautismo infantil se basa en la idea de que el bautismo es necesario para la salvación y que los niños también deben recibirlo.

Los que rechazan el bautismo infantil argumentan que el bautismo cristiano debe ser un acto consciente y voluntario de arrepentimiento y fe en Jesucristo, y que los niños pequeños no pueden entender o hacer esto.

Sin embargo, esto no es ningún motivo valido para rechazar el bautismo infantil como explicamos en el artículo: ¿Qué dice la Biblia sobre el bautismo de niños?

Si tú eres de las personas que han estado retardando el bautismo a tus hijos porque has escuchado que la Biblia prohíbe el bautismo infantil, o que deberías dejar que el niño crezca para que decida por sí mismo, estarías negando a tus hijos un regalo de Dios y un sacramento importante de la salvación.

Si tienes otras dudas al respecto no dudes en dejar un tu cometario abajo en la sección de comentarios.

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